Audífono
Un audífono es un dispositivo electrónico que amplifica y
cambia el sonido para permitir una mejor comunicación. Estos reciben el sonido
a través de un micrófono, que luego convierte las ondas sonoras en señales
eléctricas. El amplificador aumenta el volumen de las señales y luego envía el
sonido al oído a través de un altavoz.
Los siguientes son los componentes más usuales de un
audífono:
Micrófono: se utiliza para captar el sonido y convertir la
energía acústica en energía eléctrica.
Amplificador: sirve para aumentar la intensidad de la señal
que llega al micrófono.
Bocina: convierte la energía eléctrica ya amplificada en
energía acústica.
Pila: permite energía para hacer funcionar el auxiliar.
Volumen: sirve para ajustar la intensidad del volumen.
Molde: se diseña de acuerdo a la necesidad de cada persona,
para que se adapten dentro de la oreja.
Controles: sirven para encender o apagar, y para elegir
captar sonidos del medio ambiente o bien señales de campos electromagnéticos.
Se piensa que un audífono es para aquel que tiene problemas de sordera. Sin embargo,
tener dificultades de audición y no acudir a remediar esta desventaja es como
la persona que tiene dificultad de ver y se rehúsa a usar lentes. Generalmente
la pérdida de audición avanza de forma paulatina e imperceptible para quien la
padece. Suelen ser sus familiares y amigos quienes se dan cuenta cuando notan que
frecuentemente pide que le repitan palabras, escucha el televisor y la radio a
un volumen muy alto, parece distraído o ausente en reuniones donde tiende a
aislarse y apartarse, y se queja de que ciertas personas hablan muy bajo, no
obstante se siente irritado ante gritos de niños o ruidos intensos. El poder
escuchar mejor le devuelve gran intensidad a la vida de quien padece algún tipo
de padecimiento auditivo.
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